01 · Origen y psicología
Contexto
Probablemente influye un poco de todo, y nadie lo sabe con exactitud. La investigación conoce decenas de teorías sobre el origen de preferencias sexuales inusuales, pero ninguna que pueda demostrar el origen de un fetiche de pies. Tengo mi propia hipótesis al respecto. Pero, sobre todo, he aprendido que la respuesta es menos importante de lo que parece.
02 · Origen y psicología
La historia de los zapatos de tacón bajo
Mi madre me contó una vez que, con uno o dos años, yo avanzaba arrastrando los pies por el largo pasillo de nuestro piso con sus zapatos de tacón bajo, demasiado grandes para mí, empujando el cochecito delante de mí. Entonces me quitó los zapatos, temiendo que pudiera romper el tacón. Yo mismo no lo recuerdo.
Naturalmente, resulta tentador ver en esta escena el comienzo de todo. Sigmund Freud seguramente habría prestado atención en ese momento. Pero muchos niños juegan con los zapatos de sus padres. Nadie puede decir si esta única escena tuvo algún significado para mí, yo incluido.
03 · Origen y psicología
¿Innato?
Por ahora la investigación no aporta ninguna prueba de que un fetiche de pies sea innato. Sin embargo, considero muy posible que algunas personas tengan una predisposición básica que haga más probable que su excitación quede estrechamente vinculada a determinados estímulos. Esta es mi tesis, no un hallazgo confirmado.
El objeto al que se dirige un fetiche depende después, a mi juicio, del entorno. Me gusta plantear un experimento mental al respecto. Si hubiera crecido de bebé en una comunidad aislada en la selva, sin ningún contacto con la cultura occidental, nunca habría sabido de la existencia de los tacones altos. Por tanto, no habría podido desarrollar en absoluto un fetiche de tacones altos. Tal vez hubieran sido las joyas o una determinada pintura corporal. El objeto es intercambiable; el mecanismo que hay detrás probablemente no.
04 · Origen y psicología
¿Aprendido?
Hay, al menos, indicios de que el aprendizaje desempeña un papel. Ya en 1966, el psicólogo Stanley Rachman mostró en un pequeño experimento que podía generarse en hombres jóvenes una respuesta sexual a la imagen de una bota de mujer. Para ello, les mostró repetidamente la imagen junto con fotos eróticas. Sin embargo, solo participaron nueve estudiantes, y la respuesta duró poco tiempo. Esto solo tiene una relación remota con un fetiche que dura toda la vida.
Una revisión sistemática de 2025 examinó 47 teorías sobre el origen de intereses sexuales inusuales. Los investigadores consideraron que solo siete estaban realmente bien fundamentadas. Estas siete explican el origen más bien mediante la interacción de varios procesos, como el condicionamiento, el aprendizaje social y la transferencia de la excitación a otros estímulos. Ninguna se decanta por una causa aislada, y la mayoría tampoco se desarrolló específicamente para pies o zapatos.
Un equipo encabezado por el neurocientífico James Pfaus considera incluso que los procesos de aprendizaje son la vía más probable por la que surgen las preferencias sexuales. Sin embargo, los propios investigadores admiten que esto apenas puede observarse directamente en seres humanos y mucho menos reproducirse en un experimento.
05 · Origen y psicología
¿Experiencias tempranas?
Ya en 1887, el psicólogo francés Alfred Binet supuso que un detalle en sí secundario puede quedar fijado de forma especialmente profunda en una situación emocionalmente cargada. Más tarde, ese detalle se busca una y otra vez porque reactiva la tensión de aquel momento. Esta idea me sigue pareciendo sorprendentemente moderna, sobre todo porque Binet no veía el fetiche principalmente como una enfermedad.
Aun así, conviene ser prudente. Los recuerdos de vivencias tempranas se forman retrospectivamente. Nos contamos nuestra propia historia desde el punto de vista actual y, en ese proceso, algunas escenas adquieren un significado que quizá no tuvieron en aquel momento. También la investigación considera plausibles los procesos de aprendizaje, pero no puede decir con fiabilidad, en el caso de cada persona, qué experiencia desencadenó su fetiche.
06 · Origen y psicología
Por qué la respuesta es menos importante de lo que parece
Supongo que detrás de la pregunta por el origen suele haber otra: ¿Tengo yo la culpa? ¿Podría haber hecho algo de otra manera? Hay una respuesta clara. Nadie elige lo que le excita. En los primeros años de la adolescencia no tenemos ningún control sobre lo que entra en nuestra Libidose, como llamo a la colección interna de nuestros estímulos sexuales. Tampoco de adultos podemos encender y apagar nuestras preferencias a voluntad.
Quizá nunca lleguemos a comprender por completo el porqué. Me parecen más importantes el qué y el cómo. ¿Qué forma parte de mi sexualidad y cómo la gestiono bien? Todo el mundo puede responder a estas preguntas por sí mismo, sin necesidad de buscar causas. Quien, en cambio, sigue buscando la única causa llega pronto a cuestiones de culpa que no ayudan a nadie.
Fuentes
Fuentes
- Markus M. Mey: BIN ICH NORMAL? Fuß- und Schuhfetisch verstehen. Erste Edition, meybrands, Berlin 2026. ISBN 9798247074557.
- Rachman, S. (1966): Sexual Fetishism: An Experimental Analogue. The Psychological Record 16(3). doi:10.1007/BF03393671
- Schippers, E. E., Hoogsteder, L. M. & de Vogel, V. (2025): Theories on the Etiology of Deviant Sexual Interests: A Systematic Review. Sexual Abuse 37(1). doi:10.1177/10790632241271308
- Pfaus, J. G. et al. (2020): Conditioning of Sexual Interests and Paraphilias in Humans Is Difficult to See, Virtually Impossible to Test, and Probably Exactly How It Happens. Archives of Sexual Behavior 49(5). doi:10.1007/s10508-020-01739-2
- Alfred Binet (1887): Le fétichisme dans l’amour. Revue philosophique de la France et de l’étranger 24.
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