01 · Origen y psicología
Contexto
Un inicio temprano no es, por sí solo, motivo de preocupación. Muchos hombres con un fetiche por los pies o los zapatos dicen que ‘siempre ha estado ahí’, y en mi caso fue igual. Sin embargo, apenas hay investigaciones sólidas sobre el momento exacto. Lo que sí hay son experiencias, algunos relatos retrospectivos recogidos en estudios y una respuesta clara sobre cómo reconocer un problema real.
02 · Origen y psicología
‘Siempre ha estado ahí’
Cuando miro atrás, los primeros recuerdos que hoy interpreto como señales precursoras se remontan a mis años de escuela primaria. Entonces no tenía nada que ver con la sexualidad. Simplemente me resultaban agradables ciertas situaciones, sin saber por qué. Todo adquirió un significado sexual solo en la pubertad. A los 16 años, mi fetiche ya estaba plenamente desarrollado, pero existía exclusivamente en mi cabeza. Nadie lo sabía.
Muchos hombres lo describen de esta o de una forma parecida. El fetiche no se descubre un día concreto. En algún momento, simplemente está ahí y, al mirar atrás, parece que siempre ha estado ahí.
Sin embargo, este sentimiento tiene una trampa. Lo que estuvo presente desde temprano se equipara fácilmente con la propia esencia. Entonces, el fetiche ya no aparece como parte de la sexualidad, sino como el núcleo de la persona entera. Precisamente en ese punto comienzan los conflictos internos de muchas personas.
03 · Origen y psicología
Lo que sabe la investigación al respecto
Sorprendentemente poco, la verdad. No hay grandes estudios que acompañen a personas desde la infancia hasta la edad adulta y observen cuándo y cómo se desarrolla un interés por los pies o los zapatos. Lo que sabemos procede casi siempre de recuerdos retrospectivos de adultos.
En una encuesta a 262 hombres de una organización de fetichistas de los pies homosexuales y bisexuales, muchos informaron de experiencias tempranas que relacionan con su preferencia y que habían vivido de forma mayoritariamente positiva. No se puede deducir de ello una causa, sobre todo porque se trataba de un grupo muy específico. Incluso las teorías mejor fundamentadas asumen hoy que intervienen varios procesos. No es posible reconstruir con fiabilidad qué experiencia fue decisiva para una persona concreta.
Quien busque en internet también puede encontrarse con informes de casos clínicos, por ejemplo, sobre un adolescente con autismo cuyo fetiche por los pies fue tratado. Esos informes describen a personas concretas con un comportamiento problemático que les causaba grandes dificultades en su vida cotidiana. No se pueden comparar con una preferencia que alguien nota en silencio para sí mismo.
04 · Origen y psicología
¿Temprano significa preocupante?
Conozco la preocupación que hay detrás: si empezó tan pronto, ¿no habrá salido algo mal? La respuesta es no. Que un fetiche se convierta en un problema no depende de cuándo apareció por primera vez. La Organización Mundial de la Salud se guía por cosas muy distintas: un malestar considerable, riesgos serios y si las demás personas consienten. Por tanto, sería preocupante si tus pensamientos te atormentaran, si te aislaras por ello o si se sobrepasaran los límites de otras personas.
En mi libro describo la sexualidad con la imagen de la Libidose, una especie de recipiente en el que se reúne todo lo que nos excita. No tenemos control sobre lo que entra en ella durante los años de juventud. Sobre todo en una etapa en la que apenas se reflexiona sobre la sexualidad, la excitación y determinados estímulos pueden quedar estrechamente vinculados. No veo en ello ningún error, y mucho menos culpa.
05 · Origen y psicología
Notarlo pronto no significa que sea igual para siempre
Lo que me importa es esto: un fetiche que estuvo presente temprano no permanece necesariamente exactamente igual para siempre. Las fantasías y las personas que me ocuparon en mi juventud ya no desempeñan ningún papel hoy. Y hace algunos años la orientación de mi fetiche volvió a cambiar considerablemente cuando descubrí mi lado dominante. Los fetiches no son rígidos. Siguen desarrollándose con la vida.
06 · Origen y psicología
Si aún eres joven
Tal vez estés leyendo este texto y todavía vayas a la escuela o acabes de alcanzar la mayoría de edad. Entonces quiero decirte una cosa: está bien que tus pensamientos te generen inseguridad. Si te pesan mucho, habla con una persona en quien confíes o con un servicio de orientación. En Alemania, por ejemplo, puedes llamar de forma gratuita y anónima al teléfono para niños y jóvenes de Nummer gegen Kummer en el 116 111. No tienes que resolverlo a solas.
Al final, el momento en que empezó tu fetiche dice poco sobre ti. Dice mucho más la forma en que lo manejas hoy.
Fuentes
Fuentes
- Markus M. Mey: BIN ICH NORMAL? Fuß- und Schuhfetisch verstehen. Erste Edition, meybrands, Berlin 2026. ISBN 9798247074557.
- Weinberg, M. S., Williams, C. J. & Calhan, C. (1995): „If the shoe fits …“: Exploring male homosexual foot fetishism. Journal of Sex Research 32(1). doi:10.1080/00224499509551770
- Schippers, E. E., Hoogsteder, L. M. & de Vogel, V. (2025): Theories on the Etiology of Deviant Sexual Interests: A Systematic Review. Sexual Abuse 37(1). doi:10.1177/10790632241271308
- Hodges, A., Wilder, D. A. & Ertel, H. (2020): Assessment and Treatment of a Foot Fetish Exhibited by an Adolescent With Autism. Behavior Analysis in Practice 13(4). doi:10.1007/s40617-020-00468-1
- World Health Organization: ICD-11 for Mortality and Morbidity Statistics, Paraphilic disorders (6D30–6D36), Release 2025-01. icd.who.int
- Nummer gegen Kummer e. V.: Kinder- und Jugendtelefon. nummergegenkummer.de
Profundizar en el libro
De la pregunta a tu propia historia.
“Am I Normal?” combina una contextualización clara con experiencias personales y perspectivas para las relaciones.
Ver el libro en inglés
Este artículo puede llegar más lejos
El buen conocimiento se fortalece cuando se comparte.
Enlaza este artículo original como fuente complementaria — con un clic copias su dirección permanente.
