01 · Relaciones y fetiches

Introducción

Háblalo con calma, de forma concreta y en un buen momento, y deja claro que las burlas te hieren. Un fetiche puede provocar desconcierto, inseguridad o un no. Pero la burla y la humillación son otra cosa. Golpean a una persona en uno de sus puntos más sensibles. A menudo, tras la propia burla hay inseguridad. Este texto se dirige a ambas partes.

02 · Relaciones y fetiches

Por qué la burla duele tan profundamente

Quien tiene un fetiche suele cargar desde hace tiempo con un sentimiento de vergüenza. Muchos hombres han ocultado su deseo durante años por miedo a que se rieran de ellos. Cuando precisamente la pareja en la que se ha confiado se ríe de ello, confirma exactamente ese antiguo miedo. Un chiste que a ella le parece inofensivo puede hacerle sentir a él que es un juicio.

Además, la burla rara vez se queda en privado. Una alusión delante de amigos, un comentario irónico al comprar zapatos, una observación durante una discusión: cualquiera de ellas puede dañar la confianza de manera duradera.

03 · Relaciones y fetiches

Por qué algunas mujeres se burlan

La burla no siempre pretende hacer daño. A menudo es una forma de lidiar con algo que genera inseguridad. Muchas mujeres reaccionan menos al fetiche mismo que a las imágenes que la palabra desencadena en su mente: exageración, fijación, algo extraño. El humor crea distancia respecto de esas imágenes. A veces, detrás también está la preocupación de dejar de ser tenidas en cuenta como una persona completa.

Eso no justifica la burla. Pero ayuda a comprenderla y, con ello, también a reaccionar mejor.

04 · Relaciones y fetiches

Si tú eres quien recibe las burlas

Algunas cosas pueden ayudarte a buscar la conversación sin acabar tú mismo en una discusión:

He vivido personalmente que la calma a menudo logra más que cualquier defensa. Cuando, en los años noventa, hablaba en programas de entrevistas sobre mi fetiche de zapatos, el tema todavía se trataba como una curiosidad. Para mí era importante mantener la serenidad y no dejar que me empujaran al papel que algunos quizá esperaban.

  • Elige el momento adecuado. No justo después del comentario, ni delante de otras personas, sino en una situación tranquila.
  • Sé concreto. «El otro día, cuando te reíste de mis zapatos delante de nuestros amigos, me sentí expuesto.»
  • Habla de ti. Di lo que el comentario provoca en ti, en lugar de reprochárselo.
  • Di lo que deseas. Por ejemplo, que el tema se quede entre vosotros o que ella exprese directamente su inseguridad, en vez de convertirla en bromas.
  • Pregunta. «¿Qué pasa dentro de ti cuando se trata de mi fetiche?» Quizá así descubras algo sobre sus propias preocupaciones.

05 · Relaciones y fetiches

Si tú eres quien se burla

Tal vez te reconozcas en este texto. Entonces ya es un buen primer paso. Está completamente bien que el fetiche de tu pareja te desconcierte o te genere inseguridad, y tampoco tienes que compartirlo. Comprender no significa automáticamente estar de acuerdo, y la apertura no significa obligación.

En vez de burlarte, puedes expresar directamente tus sentimientos. Frases como «Todavía no sé cómo manejar esto» o «Esto ahora mismo es demasiado para mí» son más sinceras y no hieren. Abren una conversación en vez de terminarla.

06 · Relaciones y fetiches

Reír no está prohibido

Por cierto, el humor no tiene por qué desaparecer. Muchas parejas pueden llegar a reír juntas de sus particularidades, también de un fetiche. La diferencia está en si os reís juntos o si uno se ríe del otro. Reír juntos une. La burla a costa del otro separa.

07 · Relaciones y fetiches

Cuando la burla no cesa

Una burla aislada puede ser un desliz. La burla repetida, pese a palabras claras, es señal de falta de respeto. Esto vale especialmente cuando sucede delante de otras personas o se utiliza deliberadamente durante una discusión. En esos casos, la terapia de pareja puede ayudar a comprender la dinámica enquistada. Se alcanza un límite claro cuando alguien amenaza con contarle a otras personas tu fetiche o con hacerlo público en internet. Eso es una vulneración de tu intimidad y ya no es una disputa de pareja. Y puedes preguntarte si te hace bien una relación en la que una parte de ti es avergonzada una y otra vez.

08 · Relaciones y fetiches

Lo que queda

Un fetiche no es una enfermedad ni motivo de burla. Desde 2022, la Organización Mundial de la Salud ya no incluye el fetichismo como diagnóstico independiente. Una pareja puede decidir por sí misma cómo manejar el fetiche. Pero el respeto no es negociable, en ambas direcciones.

Fuentes

Fuentes

  1. Markus M. Mey: BIN ICH NORMAL? Fuß- und Schuhfetisch verstehen. Erste Edition, meybrands, Berlin 2026. ISBN 9798247074557.
  2. World Health Organization: ICD-11 for Mortality and Morbidity Statistics, Paraphilic disorders (6D30–6D36), Release 2025-01. icd.who.int

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