01 · Origen y psicología

Contexto

Según lo que se sabe hoy, no existe una única causa. Pero hay toda una serie de explicaciones de por qué precisamente los pies y los zapatos se convierten tan a menudo en un fetiche. Una de ellas me parece superada, otra popular pero no demostrada, y dos bastante convincentes. Al final, sin embargo, estoy convencido de que la respuesta más interesante está en un lugar muy distinto.

02 · Origen y psicología

Freud y el miedo

La explicación conocida más antigua procede de Sigmund Freud. Relacionó el fetichismo con la llamada angustia de castración que, según su teoría, surge en la primera infancia. El fetiche sería una especie de protección frente a esa angustia. A menudo se dirigiría a cosas que se percibían cerca de la supuesta amenaza, y Freud incluyó explícitamente los pies y los zapatos entre ellas.

Esta teoría marcó la visión del fetichismo durante décadas. Hoy se considera muy simplificadora y muy condicionada por su tiempo. Aun así, me parece interesante. Freud fue uno de los primeros en preguntarse por mecanismos internos, en vez de condenar simplemente a los fetichistas desde una perspectiva moral.

03 · Origen y psicología

El asunto del mapa cerebral

Desde principios de la década de 2000 circula una explicación que casi todo el mundo ha oído alguna vez. A menudo se la vincula con el neurocientífico Vilayanur S. Ramachandran. En el cerebro, las áreas que procesan las sensaciones de los pies y de los genitales están situadas justo una al lado de otra. Quizá, según esta idea, se produzca allí una especie de solapamiento.

Suena fascinante, pero siempre he tenido mis dudas. Si esa proximidad por sí sola fuera decisiva, las mujeres deberían tener un fetiche de pies con tanta frecuencia como los hombres, pues su cerebro no tiene una estructura fundamentalmente distinta en este aspecto. Según mi experiencia y todos los datos que conozco, no es así. Además, en la investigación que he revisado para esta cuestión tampoco hay una prueba directa de que esta proximidad cause un fetiche de pies. Un estudio de EEG sí examinó cómo reaccionan los hombres con intereses sexuales inusuales ante imágenes eróticas. Sin embargo, los pies no eran el foco y el mapa cerebral ni siquiera se comprobó. Sigue siendo una hipótesis.

04 · Origen y psicología

Los pies tienen significado

Considero más importante otra cosa. Los pies y los zapatos no son una parte del cuerpo cualquiera ni un objeto cualquiera. Han tenido significado durante milenios. En el arte religioso, los pies representaban humildad y cercanía a la tierra; los zapatos mostraban rango y poder. En China, se vendaban los pies a las mujeres durante siglos, porque los pies pequeños se consideraban especialmente deseables.

La propia palabra ya lo cuenta. «Fetiche» procede del portugués «feitiço», que significa algo así como hechizo. Originalmente, designaba objetos a los que se atribuían poderes especiales. Solo mucho más tarde los psicólogos aplicaron el término a la sexualidad.

Y luego está la posición. Los pies están en el extremo inferior del cuerpo. Quien se pone a los pies de otra persona cambia su posición, tanto espacial como emocionalmente. Un tacón alto cambia la postura, el modo de andar y el porte de una mujer. Todo ello surte efecto sin que haya que explicarlo. Por eso no me sorprende que tantas fantasías de cercanía, entrega y poder se vinculen precisamente a los pies y los zapatos.

05 · Origen y psicología

Los pies están por todas partes

Un segundo punto suele subestimarse. Los pies y los zapatos se ven constantemente en la vida cotidiana, mucho más que otras zonas del cuerpo con carga erótica. Uno se encuentra con ellos pronto y una y otra vez: al jugar, en la familia, en la calle. Y, sin embargo, existe la regla silenciosa de que no deben ser eróticos.

La investigación sobre la formación de las preferencias sexuales considera que los procesos de aprendizaje y la vinculación de estímulos con la excitación son componentes plausibles. Creo que la cotidianidad de los pies y los zapatos desempeña un papel precisamente en eso. Lo que está constantemente presente tiene sencillamente más oportunidades de asociarse con sentimientos. Sin embargo, esto no puede demostrarse en cada individuo.

06 · Origen y psicología

Mi respuesta: se trata de la historia que hay detrás

Después de más de cuarenta años con mi propio fetiche, estoy convencido de que la cuestión del objeto es, de todos modos, demasiado limitada. Si veo en Instagram una foto de un anuncio de venta de mis zapatos favoritos, unos Louboutin de charol nude con un tacón de 120 milímetros, no me excita en absoluto. Si veo los mismos zapatos en una mujer sentada en un sofá de forma relajada y segura de sí misma, se activa una fantasía en mi cabeza. Solo esta historia genera la excitación. El zapato es solo el detonante.

Por eso me parece más interesante otra pregunta que la de por qué se trata precisamente de los pies. ¿Qué historias asocias tú con ellos? ¿Qué ocurre en tu cabeza cuando los ves? Ahí, en la fantasía, suele residir el verdadero núcleo.

Fuentes

Fuentes

  1. Markus M. Mey: BIN ICH NORMAL? Fuß- und Schuhfetisch verstehen. Erste Edition, meybrands, Berlin 2026. ISBN 9798247074557.
  2. Schippers, E. E., Hoogsteder, L. M. & de Vogel, V. (2025): Theories on the Etiology of Deviant Sexual Interests: A Systematic Review. Sexual Abuse 37(1). doi:10.1177/10790632241271308
  3. Waismann, R. et al. (2003): EEG Responses to Visual Erotic Stimuli in Men with Normal and Paraphilic Interests. Archives of Sexual Behavior 32(2). doi:10.1023/A:1022448308791
  4. Pfaus, J. G. et al. (2020): Conditioning of Sexual Interests and Paraphilias in Humans Is Difficult to See, Virtually Impossible to Test, and Probably Exactly How It Happens. Archives of Sexual Behavior 49(5). doi:10.1007/s10508-020-01739-2

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